martes, 20 de octubre de 2015

Netflix y su ofensiva cinematográfica hacen tambalear a la industria del cine

Para ver una de las películas favoritas para la próxima edición de los Oscars, no tendrá que ir al cine. Podrá verla cómodamente desde este viernes en su televisor, en su ordenador, en su tableta o en su smartphone. Beasts of No Nation, la tercera película de Cary Fukunaga, uno de los cerebros detrás de la aclamada primera temporada de True Detective, se estrena hoy en el popular servicio de vídeo en streaming Netflix.

El filme, que relata el drama de un niño soldado en un país africano sin nombre, hizo su debut el pasado mes de septiembre en el Festival de Cine de Venecia.
Abraham Attah, el niño que protagoniza la película, fue nombrado mejor actor emergente en la última edición del prestigioso festival cinematográfico. Por su parte, Idris Elba, que interpreta en Beast of No Nation a un temible comandante al mando de un ejército de niños soldados, se perfila como uno de los favoritos al Oscar al Mejor Actor Secundario.
Beasts of No Nation es sobre el papel uno de los grandes acontecimientos cinematográficos del año. Sin embargo, tiene una peculiaridad: que se prodigará muy poco en la pantalla grande. El filme sólo podrá verse en unos cuantos cines en Estados Unidos y Reino Unido. Y ha prendido la mecha de la que promete ser la gran controversia de los años venideros: la cruenta y sangrienta batalla que se avecina entre Netflix y los cines.

 “Todos los medios han cambiado con la entrada en escena de internet, los libros, la televisión, la música y ahora también las tradicionales ventanas para la explotación de derechos del cine”, explica Ted Sarandos, director de Contenidos de Netflix, en una entrevista concedida recientemente a la revista Variety. Las ventanas a las que se refiere Sarandos tienen que ver con el tiempo que tiene que pasar entre el estreno de una película en el cine y su posterior distribución en otros formatos. Durante los últimos años estas ventanas han encogido notablemente al otro lado del charco. Si antes había que esperar 6 meses para lanzar, por ejemplo, un filme en DVD, actualmente hay que aguardar apenas 90 días. Beast of No Nation se saltará, no obstante, esta limitación y se emitirá simultáneamente en los pocos cines donde ha encontrado hueco en Estados Unidos y Reino Unido y en Netflix.

Que el que se perfila como uno de los grandes estrenos cinematográficos haya decidido colgarse del brazo de Netflix ha sentado lógicamente a cuerno quemado a la industria cinematográfica tradicional. Regal Entertainment, Cinemark, Carmike y AMC, las cuatro grandes cadenas de salas de cine de Estados Unidos, se han aliado con NATO, la asociación nacional de propietarios de salas de cine, para boicotear Beasts of No Nation. “Los servicios de suscripción a películas y las ofertas baratas de distribución han arruinado el negocio de los DVD. Ahora Sarandos quiere arruinar también a las salas de cine”, aseguraba John Fithian, director de NATO, cuando Netflix anunciaba en 2013 sus ambiciosos planes cinematográficos.

Lo que está claro es que Netflix tiene ganas de provocar un auténtico terremoto en la industria del cine. Y con Beasts of No Nation tiene todas las papeletas para conseguirlo. Sobre todo si el filme logra colarse en la carrera por los Oscars. Por lo pronto, Netflix ha contratado ya los servicios de Cynthia Swartz, una experta en relaciones públicas curtida en mil batallas en los que a los Oscars se refiere. Otra compañía que tiene también la vista puesta en el cine es Amazon, que recientemente ha anunciado su intención de producir hasta 12 películas al año.

Los filmes producidos por el gigante del e-commerce se verán primero en la pantalla grande y después, transcurridas entre 4 y 8 semanas, podrán verse también en streaming. Más allá de Netflix y Amazon, también tendría la vista puesta en la producción cinematográfica Apple, que según la rumorología podría lanzarse muy pronto a la producción de contenidos propios. Aun así, ninguna otra compañía (ajena al “establisment” cinematográfico) tiene hoy por hoy unos planes tan ambiciosos y tan concretos para hincarle el diente al cine como Netflix.

En 2016 la película Crouching Tiger, Hidden Dragon II: The Green Legend, la continuación de la célebre película de artes marciales de Ang Lee del año 2000, verá la luz simultáneamente en los cines Imax y en Netflix. También War Machine, un filme producido y protagonizado por Brad Pitt, se verá el año que viene al mismo tiempo en la pantalla grande y en la celebérrima plataforma de vídeo en streaming. Y no sólo eso. Las próximas cuatro películas del cómico estadounidense Adam Sandler serán producidas por Netflix.

¿Matará Netflix el cine tal y como los conocemos? Tiempo al tiempo.

Fuente: Marketing Directo - See more at: http://www.marketingdirecto.com/actualidad/medios/netflix-y-su-ofensiva-cinematografica-meten-el-miedo-en-el-cuerpo-a-la-industria-del-cine/#sthash.33gPr37k.dpuf

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