viernes, 10 de agosto de 2012

Tres fórmulas para una televisión conectada sólida

La televisión conectada es, para la mayoría de los expertos, el paso siguiente en la evolución en cuanto a la forma de consumir contenidos audiovisuales en las pantallas situadas en los salones de nuestros hogares. Pero existen diferentes sistemas para establecer la conexión de los televisores a la red de Internet. Industria, emisoras de televisión, instituciones nacionales e internacionales, etc. pugnan porque el modelo por el que ellos han apostado sea el que finalmente se convierta en estándar o, al menos, en el elegido mayoritariamente por los espectadores.

Uno de estos sistemas que convierten la televisión en conectada es el que cada uno de los fabricantes ha diseñado para sus equipos propios. Incluye un portal de acceso a gran variedad de contenidos seleccionados. Este es el caso, entre otros, de LG y su plataforma “Netcast” o de Samsung Electronics con “Smart TV”.

Además, empresas tradicionalmente ligadas a los sectores de la informática e Internet, también están aprovechando la oportunidad que les brinda esta nueva forma de ver televisión para adentrarse con fuerza en el sector de los contenidos audiovisuales. Apple TV y Google TV son ejemplos de esta incursión, ya sea por sí mismos o asociados con algunos de los fabricantes de televisores.

Recientes estudios establecen que 500 millones de televisores estarán conectados para 2015 y que 2019 será el año que marcará el comienzo de una nueva era en la manera de entender la televisión. Para no quedarse atrás en esta carrera, algunos países europeos, como Francia, Alemania y España, están respaldando con fuerza un tercer sistema de televisión conectada que intenta consolidarse como estándar y que es conocido por sus iniciales en inglés: HbbTV (Hybrid Broadcast Broadband TV).

La Comisión Legal de HbbTV de Diez & Romeo explica de forma sencilla en qué consiste esta fórmula de conexión: “es una iniciativa paneuropea creada en 2009 por el consorcio European Broadcasting Union. Además de los servicios tradicionales de difusión, el estándar incorpora servicios de vídeo bajo demanda (VOD), juegos o aplicaciones interactivas como el llamado “Red Button”, que permite la interactividad con el mando a distancia, para votaciones u otras participaciones.”

Un mundo nuevo de opciones a través de un sólo botón del mando del televisor es lo que promete ofrecer la televisión conectada al telespectador. La elección de un sistema de conexión u otro determinará en gran medida los contenidos a los que se podrá tener acceso. España, con RTVE a la cabeza, ha apostado por la fórmula que aspira a convertirse en el estándar europeo y mundial, especialmente si recibe también el respaldo de Estados Unidos y Japón, como se prevé. Pero habrá que esperar todavía unos años a que esta nueva tecnología se expanda definitivamente para poder saber cuál será el panorama final sobre el que se asiente la televisión conectada.

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